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martes, 26 de mayo de 2009

Simples mortales

Hace tiempo leí, no recuerdo donde, una pequeña historia que nunca se me ha ido del pensamiento.

La cita amorosa de dos Efímeras; que van a ver un documental sobre su propia especie y descubren que su vida dura un solo día, después de aparearse morirán.

Esta pequeña historia siempre me pareció muy bella y cargada de razón. Esta vida muestra lo que es aunque no nos lo parezca.

lunes, 18 de mayo de 2009

Se nos fue el poeta



"Si alguna vez me suicido será en domingo. Es el día más desalentador, el más insulso. Quisiera quedarme en la cama hasta tarde, por lo menos hasta las nueve o las diez, pero a las seis y media me despierto solo y ya no puedo pegar los ojos. A veces pienso qué haré cuando toda mi vida sea domingo."
(La tregua, Mario Benedetti)

Mario Benedetti nos dejó este domingo a los 88 años, hoy la literatura universal siente un desgarro por este uruguayo sencillo.
A Benedetti le debo la delicia que me produce leer sus textos. Me emociona su conmovedora humanidad y su estilo, su cercanía y su complicidad.

domingo, 26 de abril de 2009

Carta de despedida


Ha muerto mi hermana mayor. Ha muerto mi hermana. Ha muerto una gran luchadora, ganadole así la partida a su larga enfermedad.
En mi corazón solo hay sitio para la tristeza, y para todos los pequeños recuerdos que se agolpan en mi alma por las que brotan mis lágrimas.
No tengo ganas de escribir, ni de afrontar todo lo que está pasando, Solo diré tu nombre una vez mas para que no pase al olvido;
Chari, ante todo una gran amiga y una buena persona.
Vi como se te escapaba el aliento y no fui capaz de decirte nada. Sólo pude abrazarte, sin apretar mucho no vaya ser que te hiciera daño. Te fuiste, y no pude hacer nada mas que irme a gritar lejos de allí.
Entonces nos llamaron para decirnos que ya no... y en ese momento lamente no haber hablado mas contigo. En realidad lo lamento ahora, pero creo que ya no puedo hacer nada, porque el teléfono no es un invento tan maravilloso como parece.
Por mucho que escriba aquí, nunca podré describir lo mucho que nos enseñaste a todos y lo importante que eras para tu familia. Si me lo permites voy a dejar que otra persona se despida por mi.

CARTA DE DESPEDIDA por Grabiel García Márquez

Si por un instante Dios olvidara que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía este tiempo lo más que pudiera.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres….

He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Si supiera que estos son mis últimos minutos que te veo te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.