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lunes, 30 de julio de 2012

Soledades

Nunca imaginé que pudiera sentirme tan aislada entre tanta gente, es como si hubiese irrumpido en un lugar al que no pertenezco. Tengo la sensación de hallarme al borde de un precipicio, a punto de saltar al vacio. La noche me atrae, alejàndome de lo seguro y lo conocido.

domingo, 14 de febrero de 2010

Ataduras...


Tengo que reconciliarme con la vida. Yo, la nunca ofrecida del todo, recóndita y excibicionista al mismo tiempo. Creyendome la poseedora de la suprema sabiduria: administrar bien lo que enseño sin entregarlo nunca.

Me aferro a lo que tengo con uñas y dientes. La atadura de ganar dinero, la atadura de mantener estatus, o la del éxito en el trabajo y en la sociedad que me rodea. Y mientras me preocupo de que no se me escapen mis ataduras , se me escapa la vida, que es solo lo que tengo y solo donde mi felicidad puede alojarse.

domingo, 26 de abril de 2009

Carta de despedida


Ha muerto mi hermana mayor. Ha muerto mi hermana. Ha muerto una gran luchadora, ganadole así la partida a su larga enfermedad.
En mi corazón solo hay sitio para la tristeza, y para todos los pequeños recuerdos que se agolpan en mi alma por las que brotan mis lágrimas.
No tengo ganas de escribir, ni de afrontar todo lo que está pasando, Solo diré tu nombre una vez mas para que no pase al olvido;
Chari, ante todo una gran amiga y una buena persona.
Vi como se te escapaba el aliento y no fui capaz de decirte nada. Sólo pude abrazarte, sin apretar mucho no vaya ser que te hiciera daño. Te fuiste, y no pude hacer nada mas que irme a gritar lejos de allí.
Entonces nos llamaron para decirnos que ya no... y en ese momento lamente no haber hablado mas contigo. En realidad lo lamento ahora, pero creo que ya no puedo hacer nada, porque el teléfono no es un invento tan maravilloso como parece.
Por mucho que escriba aquí, nunca podré describir lo mucho que nos enseñaste a todos y lo importante que eras para tu familia. Si me lo permites voy a dejar que otra persona se despida por mi.

CARTA DE DESPEDIDA por Grabiel García Márquez

Si por un instante Dios olvidara que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía este tiempo lo más que pudiera.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres….

He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Si supiera que estos son mis últimos minutos que te veo te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

miércoles, 15 de abril de 2009

A ras de suelo

Nada es indiferente en la Naturaleza, y los seres más modestos ocupan en ella un lugar necesario.

jueves, 12 de febrero de 2009

A ras de suelo

Otra de mis perspectivas a ras de suelo. Me pregunto ¿cuanto tiempo habrá pasado esta botella en el fondo marino, hasta que las olas la arrastró hasta aquí?

sábado, 31 de enero de 2009

A ras de suelo



Me encanta pasear por mi pueblo cámara en mano y mostrar otro punto de vista, o como yo lo veo "a ras de suelo"
Esta es la hermosa espuma de las olas, en la playa donde suelo ir a reflexionar mientras mi perro corre...